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  • Té helado de saúco y espino amarillo/B.f | bloghostelero

    Té helado de saúco y espino amarillo Para 12 vasos 3 naranjas ecológicas 3 limones ecológicos 3 ramas de canela 8 clavos de olor 100 g de azúcar 1 litro de té negro fuerte 1 litro de zumo de saúco 1 litro de zumo de espino amarillo Cubitos de hielo 12 rodajas de limón Ralle la piel de las naranjas y los limones y exprímalos. Agregue al té caliente el zumo y la ralladura de los cítricos junto con las ramas de canela, los clavos y el azúcar. Deje enfriar el té y, a continuación, fíltrelo con un colador fino. Mezcle el té con los zumos de saúco y espino amarillo y reparta la mezcla entre 12 vasos. Ponga 2 cubitos de hielo en cada vaso y coloque Una rodaja de limón en el borde de cada uno para decorar. Propiedades estimulantes Numerosas plantas con las que se elaboran infusiones estimulantes contienen cafeína. Entre éstas se encuentran el té verde, el té negro, el té rojo y el té de mate, que se obtiene de las hojas del árbol de mate sudamericano. Además de cafeína, contienen también otras sustancias que les proporcionan sus propias particularidades, y los hacen únicos. Entre estas sustancias se encuentran elementos curativos (como el tanino), oligoelementos y minerales. Compartir

  • Arroz a banda | bloghostelero

    Arroz a banda Ingredientes 6 comensales 600 gr de arroz bomba 1,5 kg de carne blanca y dura como rape, gallineta o congrio 250 gr de calamares 1 kg de marisco de concha almejas, mejillones, etc. 6 patatas pequeñas 6 cebollas pequeñas 250 gr de tomate 3 dientes de ajo perejil azafrán en rama pimentón sal 1,5 dl de aceite de oliva Elaboración Previamente, en un puchero con dos litros de agua, cocemos el marisco y en la misma agua cocemos las cebollas, las patatas y los diferentes pescados. Lo colamos y obtenemos así el caldo para hacer el arroz. Para ello, en la paellera freímos en el aceite dos dientes de ajo picados y, a continuación, el tomate cortado y pelado. Cuando esté el tomate bien hecho, echamos el arroz y le damos un par de vueltas para que sofría ligeramente. Añadimos entonces media cucharadita de pimentón. Ahora avivamos el fuego e incorporamos 1,2 l del caldo hirviente. Agregamos, ahora, un majado que habremos preparado con un diente de ajo, sal gorda, perejil y azafrán. A los cinco minutos de comenzar la ebullición, bajamos el fuego y dejamos que se acabe de hacer durante doce o quince minutos. Antes de servirlo debe reposar 10 minutos con la paellera tapada. Se sirve con el pescado aparte, acompañado de un alioli y la salmorreta, que prepararemos con los tomates asados, la cebolla picada muy fina y todo batido con el aceite y el vinagre. Compartir

  • Alérgenos | bloghostelero

    Alérgenos Hay 14 iconos de alérgenos que suelen estar en las cartas de los restaurantes. Pero vamos a empezar explicando, para quien no lo sepa que es un alérgeno. Es un componente de un alimento que provoca, en quienes son alérgicos, una reacción de hipersensibilidad, ya sea al tocarlo o ingerirlo, o incluso al olerlo. Muchos confundimos la alergia, con la intolerancia alimentaria, y no es lo mismo. La intolerancia, en realidad, es la dificultad de digerir que puede llegar a tener nuestro organismo algunos alimentos. Es mucho menos grave, aunque molesta. Estos son los 14 iconos de alérgenos que puedes encontrar y su explicación: Este símbolo indica que ese alimento es un crustáceo o tiene trazas de crustáceo: gambas, cangrejos, langostas, cigalas, bogavante, centollo, nécora, percebe, buey de mar, cangrejo de mar, etc. Este símbolo indica que el alimento es un molusco o tiene trazas de molusco: mejillones, ostras, almejas, caracoles, bígaros, calamar, sepia, pulpo, etc. Pescado o productos elaborados a base de pescado. Como curiosidad se puede ser alérgico a distintos pescados y a otros no. Los más habituales que causan alergia son: anchoa, abadejo, salmón, trucha, bacalao y merluza. Gluten: el gluten es uno de los alérgenos más comunes. Lo podemos encontrar en la semilla de algunos cereales, concretamente en el trigo, cebada y centeno, y productos elaborados con estos granos. Huevo: la alergia al huevo es más normal en niños que en adultos. Se puede tener alergia a la clara o a la yema o a las dos partes por igual. En cualquier caso, lo ideal es no consumir productos que lo contengan. Cacahuetes: su alergia es una de las más comunes y peligrosa. En este caso hay muchos productos que pueden tener trazas de cacahuetes, sobre todo en postres, bombones, barritas energéticas, etc. Soja: en este caso, aunque sus síntomas no suelen ser graves, es cierto que hay muchos alimentos que pueden llevar soja: como carne, galletas, bollería, atún en lata, cualquier alimento que lleve proteína vegetal texturizada, etc. Leche: como ya hemos dicho anteriormente, no es lo mismo alergia que intolerancia a la lactosa. En este caso, hay muchos productos procesados que pueden tener trazas de leche, desde las golosinas a bollería horneada, a carnes procesadas, etc. Frutos secos: almendras, nueces, anacardos, pistachos (alfóncigos), pecanas, nueces de macadamia, etc. como curiosidad se puede tener alergia a un único fruto seco y poder comer los demás. Aun así se recomienda que, si pone en el etiquetado trazas de frutos secos en general, no se ingiera. Apio y productos derivados: este producto, aunque no lo parezca está presente en mucho otros productos como: caldos, ensaladas, carnes procesadas, algunas bebidas, salsas, platos precocinados, caramelos, gelatinas, chicles, etc. Mostaza: La alergia a la mostaza es la más común de las alergias a especias, por lo que es conveniente tener especial cuidado al comer aderezos, aliños, adobos, sopas y especias. Especial cuidado con el curry o el kétchup. Sésamo: Los granos de sésamo pueden estar presentes en algunos dulces y galletas, etc. Anhídrido sulfuroso o sulfitos: suelen utilizarse como conservante de los alimentos, y pueden estar presente en galletas, siropes, vinos, patatas fritas de bolsa, cervezas, mermeladas, etc. en forma de conservantes. Aunque se pueden dar también de forma natural en alimentos fermentados. Especial cuidado si ves algún tipo de conservante del estilo E200 a E228, u otros aditivitos del estilo E150b y E150e. Altramuces: Se debe prestar especial cuidado en los productos sin gluten, ya que los ingredientes derivados del altramuz son buenos sustitutos de las harinas con gluten. Su harina se usa en muchos casos para hacer pan y bollería industrial, sustitutos del café, aceite e incluso paté. Compartir

  • Tipos de servicio | bloghostelero

    Tipos de servicio Entendemos por tipos de servicio las diferentes formas en las que podemos hacer llegar el manjar preparado a la persona que lo va a degustar, pudiendo ser éste el cliente de un restaurante, o cualquier miembro familiar que se siente en la mesa para comer. Cuatro son los principales tipos de servicio (emplatado, inglesa, de gueridón y francesa), cada uno de ellos con unas características específicas que lo hacen idóneo en función de las consideraciones oportunas que determinan la naturaleza del servicio: Servicio emplatado El más utilizado es el servicio emplatado o simplificado, porque con él se asegura una mejor disposición estética de los manjares en el plato. Es el más recurrido en la restauración moderna, ya que el cocinero finaliza la presentación del plato en cocina y éste se transporta hasta el consumidor sin ningún tipo de manipulación, de manera íntegra. El plato se debe introducir por la derecha del cliente. Desde el punto de vista del servicio, es éste tipo el que cuenta con una menor consideración profesional ya que en muchas ocasiones se hace un auténtico abuso de él, da la impresión que cualquier persona sin formación alguna puede realizarlo y es frecuente encontrar restaurantes donde el camarero rifa una pila de platos desde un único punto de la mesa. También es habitual ver camareros portando tal cantidad de platos que más parece un espectáculo de equilibrio circense que el servicio de un restaurante. No hay que confundir el servicio emplatado con el transporte de platos. Lo ideal es portar dos platos con la mano izquierda y uno (como mucho) en la mano derecha, es la única manera de asegurar que el plato llegue ante el cliente de la misma manera que salió de cocina. Servicio a la Inglesa El servicio a la Inglesa, o de fuente a plato, en cambio, sí tiene una imagen de mayor profesionalización en el sector. Debido principalmente a que el manejo de la pinza entraña un parte formativa mayor para asegurar que se pueda realizar en buenas condiciones. El camarero se acercará a la izquierda del cliente portando una bandeja con los manjares, y, con la ayuda de la pinza de servicio en la mano derecha (cuchara sopera abajo y tenedor trinchero arriba) procederá al servicio de los manjares, disponiéndolos ordenadamente sobre el plato que reposará delante del cliente. El servicio a la inglesa resulta apropiado en banquetes y eventos en el que el colectivo de clientes va a comer un mismo menú, de tal manera que en la bandeja se dispongan numerosas raciones para extender el servicio a varios clientes. También es el único servicio recomendado para sopas y potajes, aunque últimamente se ve cada cosa en los restaurantes… Servicio de gueridón El tercer tipo de servicio en orden de importancia es el servicio de gueridón, a dos manos o a la rusa, denominado así porque fueron los camareros rusos que tuvieron que emigrar tras la revolución (la rusa, claro) los que lo pusieron de moda en Francia. Para ello, se ayudaban de una mesa auxiliar (gueridón) que acercaban hasta la de los comensales y allí, utilizando la pinza con ambas manos (cuchara sopera en la mano derecha y tenedor en la mano izquierda) emplataban los manjares a la vista del cliente. El servicio de Gueridón es el más exigente y profesional de todos los existentes, traía asociado además, una serie de manipulaciones que lo hacían especialmente atractivo (desespinados, trinchados y flambeados principalmente). Servicio a la francesa El Servicio a la francesa es el tipo de servicio menos empleado. Se caracteriza porque el camarero sujeta la bandeja con los manjares y es el propio comensal quien se sirve. Es un servicio lento y delicado que requiere que la persona que se sirva tenga práctica con la pinza para evitar inoportunos accidentes. El servicio a la francesa, por la patente complejidad de su realización, casi está extinto, utilizándose prácticamente en exclusividad en pomposas recepciones de exóticas embajadas. Consideraciones Cada tipo de servicio tiene sus pros y sus contras. El servicio emplatado cuenta, como comentábamos, con una mejor estética de presentación, pero en él, el cliente no tiene capacidad de elección ni de diversidad ni de cantidad de elementos, si no le gusta algo del plato, no le queda más remedio que dejarlo, y si tiene mucha o poca hambre, tampoco hay posibilidad de elección. El resto de servicios, aún siendo más sofisticados, son más considerados con los gustos o apetencias del consumidor. El Servicio a la inglesa requiere una mayor comunicación con el cliente (no me eches pimiento, échame más patatas…) Lo ideal además sería echar una cantidad pequeña de comida para, posteriormente, hacer un nuevo repaso de manjares, con lo que la temperatura de la comida, al poder servirse de dos veces, estaría totalmente asegurada. Además, la cantidad de manjar servido se ajusta por completo a los deseos del cliente, con lo que la cantidad de desechos de comida sería mucho menor que en el servicio emplatado, redundando en un mejor aprovechamiento de los géneros. Por sus características el servicio de gueridón está en desuso, requiere de personal muy cualificado, con rangos (cantidad de mesas o comensales que un camarero ha de atender durante un servicio) muy pequeños y un local preparado para este tipo de atenciones (dimensiones y ventilación principalmente) circunstancias que en la actualidad no tienden a cuidarse habitualmente, amén de la prohibición de utilizar rechauds de gas (para la utilización de flambeados principalmente) dentro de la sala. Compartir

  • Pescadito frito | bloghostelero

    Pescadito frito Ingredientes para 4 personas 1 kg de pescado variado (boquerones sardinas, gallos, pescadilla, calamares, etc.) 1 plato de barina 1 sobre de levadura 5 dientes de ajo Aceite de oliva 1 limón Perejil Sal Elaboración Limpia el pescado, trocéalo y aderézalo con sal Y limón. Pasa los trozos por harina a la que habrás añadido un sobre de levadura Royal. En una sartén pon a calentar abundante aceite de oliva y añade los ajos enteros. Cuando el aceite esté bien caliente, fríe el pescado en cantidades pequeñas para que el aceite no baje su temperatura, hasta que adquiera un color dorado. Por último, sírvelo en una fuente encima de una servilleta de papel o blonda espolvoreado con perejil y decorado con limón. Compartir

  • Lengua en salsa | bloghostelero

    Lengua en salsa Ingredientes 1 lengua Harina Aceite Sal Zanahorias Cebollas Tomate 1 baso de vino blanco 1 pastilla de Avecrem Pimienta blanca Guisantes Preparación Rascamos un poco la lengua y la ponemos en agua hirviendo unos minutos hasta que suelta la piel, la pelamos, pasamos por harina, doramos en la sartén y la colocamos en la olla rápida con sal y agua hasta cubrirla, dejamos cocer una hora. En una sartén picamos unas zanahorias, las doramos en un poco de aceite y cuando están blandas añadimos cebolla picada, un poco de tomate, una cucharada de harina, un vaso de vino blanco, un poco de agua de cocer la lengua, una pastilla de Avecrem y un poco de pimienta blanca. Cuando ya está la salsa, la pasamos por la batidora y echamos en una cacerola. Colocamos encima la lengua cortada en rodajas, agregamos unos guisantes y dejamos cocer a fuego lento unos minutos. Compartir

  • Ibicenca de perejil | bloghostelero

    Salsa ibicenca de perejil Ingredientes para 25cl 60g de perejil 2 dientes de ajo Sal Pimienta de cayena 1 Limón 10cl de aceite Preparación Machaque en un mortero el ajo y el perejil con sal y pimienta de cayena al gusto. Añada el zumo de limón y el aceite, y bata a fondo. Esta salsa es apropiada para el pescado escalfado o asado a la parrilla. Si la sirve con pescado escalfado, alárguela con unas cucharadas de su líquido de cocción. Compartir

  • Yemas de monja | bloghostelero

    Yemas de monja Ingredientes 18 yemas de huevo 400g de azúcar 50g de mantequilla ¼ l de agua 1 vaso de coñac Preparación Poner en una cazuela el agua con el azúcar y cocer a fuego lento durante 10 minutos. Cuando se enfríe ligeramente, añadir el coñac y remover hasta que se mezcle bien. Reservar. Batir las yemas de los huevos en un bol aparte, con ayuda de la batidora, hasta que blanqueen y la espuma tenga un aspecto consistente. Engrasar con 50g de mantequilla un molde rectangular y poco profundo, verter en él la preparación de las yemas y meter en el horno precalentado a 160º C durante unos 18 minutos. Cuando la parte superior de las yemas haya adquirido un bonito tono dorado, retirar del horno. Dejar enfriar un poco y cortar en dados o cubos pequeños. Regar con le almíbar preparado anteriormente y colocar las yemas en unas cápsulas (pequeños moldes de papel rizado especial para bombones). Disponer las cápsulas en una fuente decorada con una blonda y servir inmediatamente. Consejo: La cocción de las yemas en el horno debe hacerse a temperatura suave, y vigilando constantemente el punto para evitar que se quemen. Compartir

  • Pechugas de pollo con brotes de soja | bloghostelero

    Pechugas de pollo con brotes de soja Ingredientes para 4 personas: 400 g de brotes de soja fresca 2 zanahorias 2 pechugas de pollo 1 latita de mazorquitas de maíz ½ pimiento verde 1 vaso de agua Perejil 2 cucharadas de salsa de soja Elaboración: En una vaporera poner 1 vaso de agua y la salsa de soja. Pelar las zanahorias y rallarlas. Cortar el pimiento y picarlo. Partir las mazorquitas por la mitad. Cortar las pechugas a lo largo y a tiras. Colocar encima el colador con los brotes de soja, la zanahoria, el pimiento, el maíz y el pollo. Tapar la vaporera y cocer a fuego lento 20 minutos. Espolvorear con perejil picado. Compartir

  • Sueño Escarlata/Sin alcohol | bloghostelero

    Sueño Escarlata Para 2 copas 2 cucharaditas de zumo de lima 1 cucharadita de azúcar 1cl de jarabe de frambuesa 100 ml de agua carbonatada Frambuesas y menta para decorar Para decorar el borde de la copa: Granadina Azúcar Para teñir de rojo el borde de las copas, sumérjalas primero en granadina y luego, en azúcar. A continuación, mezcle el zumo de lima con el azúcar y el jarabe de frambuesa. Pase la mezcla a una coctelera con cubitos de hielo y agua carbonatada, y agítela enérgicamente. Vierta el cóctel en 2 copas y decórelo con frambuesas y menta. Borde de azúcar o sal Existe un sinfín de posibilidades para decorar el borde de las copas de cóctel. Resulta más armonioso si el color del borde combina con el tono de la bebida. Además de la sal y el azúcar también puede emplearse café soluble, coco rallado y bolitas de azúcar de colores. Sin alcohol Compartir

  • Ponche de rosas/Bebida fría | bloghostelero

    Ponche de rosas Para 8 vasos 8 pétalos de rosas desecados (muy cromáticos) 50 g de azúcar 4cl de brandy 1,5 l de vino blanco seco 250 ml de crema de casis 1 botella de cava Seleccione los pétalos de rosa, lávelos y déjelos escurrir bien. Reserve algunos para decorar. Espolvoree los pétalos con el azúcar, riéguelos con el brandy y 750 ml de vino y deje enfriar la mezcla en el frigorífico al menos 1 hora. A continuación filtre el líquido con un colador y péselo a un recipiente para ponches (de 2,5 a 3 litros de capacidad). Añada el resto del vino bien frío, la crema de casis y el cava. Esparza el resto de los pétalos de rosa por encima para decorar. Compartir

  • Rollitos de jamón y queso | bloghostelero

    Rollitos de jamón y queso Ingredientes (para 4 personas): 8 lonchas de jamón york 8 lonchas de queso para fundir 4 cucharadas de pan rallado 1 huevo sal pimienta aceite perejil Elaboración En un plato mezclar el huevo batido con pimienta y en otro, poner el pan rallado. Sobre cada loncha de jamón colocar una de queso, salar ligeramente y formar rollitos; calentar mientras el aceite. Pasar los rollitos primero por el huevo y luego por el pan rallado, freírlos hasta que estén dorados y dejar enfriar. Espolvorear con el perejil picado. Compartir

  • La historia del café | bloghostelero

    Historia del café La historia del café se remonta al siglo XIII, aunque el origen del café sigue sin esclarecerse. Se cree que los ancestros etíopes del actual pueblo oromo fueron los primeros en descubrir y reconocer el efecto energizante de los granos de la planta del café;[1] sin embargo, no se ha hallado evidencia directa que indique en qué parte de África crecía o qué nativos lo habrían usado como un estimulante o incluso conocieran su existencia antes del siglo XVII.[1] La historia de Kaldi, un criador de cabras etíope del siglo IX que habría descubierto el café, no apareció escrita hasta 1671 y es probablemente apócrifa.[2] Se cree que, desde Etiopía, el café fue propagado a Egipto y Yemen.[3] La evidencia creíble más temprana de cualquier bebida de café o conocimiento del árbol del café aparece a mediados del siglo XV, en los monasterios sufi de Yemen.[1] Fue allí, en Arabia, donde los granos de café fueron tostados y molidos por primera vez en una forma similar a como son preparados en la actualidad. Para el siglo XVI, se había expandido por el resto del Medio Oriente, Persia, Turquía y África del Norte. Luego, el café se extendió a Italia y el resto de Europa hasta Indonesia y el continente americano.[4] Índice 1 Orígenes 1.1 Etimología 1.2 Primeros usos 1.3 Origen en Etiopía y Arabia 2 Expansión en el mundo musulmán 3 ¿Amenaza para el orden público? 4 Introducción en Europa y en el Nuevo Mundo 5 Popularidad en Occidente hasta nuestros días 6 Referencias 7 Bibliografía Orígenes Etimología La palabra "café" proviene del término turco qahve, a su vez, procedente del árabe, qahwa, a través del italiano.[5] El término árabe sería una abreviación de la expresión qahhwat al-bun o vino de la habichuela. Un posible origen de la palabra se encontraría en el Reino de Kaffa en Etiopía, de donde procedería la planta del café; su nombre allí es bunn o bunna. Primeros usos Existen varios relatos legendarios sobre el origen de la bebida en sí. Uno de ellos involucra al místico sufí yemení Ghothul Akbar Nooruddin Abu al-Hasan al-Shadhili.[6] Según esta leyenda, mientras viajaba por Etiopía, observó unas aves de vitalidad inusual y, al probar las bayas que las aves estaban comiendo, experimentó la misma vitalidad. Otro relato involucra al pastor de cabras, Kaldi, quien se percató de los efectos energizantes cuando su rebaño mordisqueó las bayas rojas y brillantes de cierto arbusto, mascando la fruta en sí. Su júbilo lo indujo a llevar las bayas a un venerado musulmán en un monasterio cercano; pero dicha persona desaprobó su uso y lo echó al fuego, de donde emergió un aroma atrayente. Los granos tostados fueron rápidamente extraídos de las brasas y disueltos en agua caliente con sal, produciendo la primera taza de café en el mundo. Los ancestros etíopes de la actual tribu oroma fueron los primeros en haber reconocido el efecto energizante de la planta de café nativa la cual preparaban con sal debido al poco comercio que existía con el azúcar.[2] Se han llevado a cabo estudios de variabilidad genética sobre diversos tipos de Coffea arabica y se ha encontrado una baja diversidad, pero que retiene alguna heterozigocidad residual de materiales ancestrales y relacionados directamente de las especies extendidas de Coffea canephora y C. liberica;[7] sin embargo, hasta ahora no se ha hallado evidencia que indique en qué parte de África creció el café o entre qué nativos habría sido usado como un estimulante o conocido con anterioridad al siglo XVII.[2] Origen en Etiopía y Arabia El árbol de café tiene su centro de origen en la lejana Abisinia (en la geografía actual Etiopía), en el oriente de África. En el mundo sobresalen por su importancia comercial, la especie de los cafés arábigos y los de los cafés robustos. La primera especie abarca casi las tres cuartas partes de la producción mundial y se cultiva principalmente en Centro y Sur de América. El cafeto es probablemente originario de la provincia de Kafa, en Etiopía, pero la cuestión no está resuelta completamente. Una leyenda muy comentada y difundida sobre el origen del café es la de un pastor de Abisinia (actual Etiopía), llamado Kaldi, observó el efecto tonificante de unos pequeños frutos rojos de arbusto en las cabras que lo habían consumido en los montes, efecto comprobado por él mismo al renovarse sus energías. Kaldi llevó unas muestras de hojas y de frutos a un monasterio, donde los monjes por curiosidad las pusieron a cocinar. Al probar la bebida la encontraron de tan mal sabor, que arrojaron a la hoguera lo que quedaba en el recipiente. Los granos a medida que se quemaban, despedían un agradable aroma. Fue así como a uno de los monjes se le ocurrió la idea de preparar la bebida a base de granos tostados. Parece que las tribus africanas, que sabían del café desde la antigüedad, molían sus granos y elaboraban una pasta utilizada para alimentar a los animales y aumentar las fuerzas de los guerreros. Su cultivo se extendió en primer lugar en la vecina Arabia, llevado probablemente por prisioneros de guerra, donde se popularizó aprovechando la prohibición del alcohol por el Islam. Yemen fue un centro de cultivo importante, desde donde se propagó al resto del mundo árabe. Se le llamó entonces qahwa (قهوة), que significa vigorizante. Los datos arqueológicos disponibles hoy en día sugieren que el café no fue «domesticado» antes del siglo XV: el proceso de elaboración de la bebida, largo y complejo, explica quizás el descubrimiento tardío de las virtudes de las semillas del cafeto, poco atractivas inicialmente. Los recientes descubrimientos (1996) de un equipo arqueológico británico, aún por confirmar, dejan entrever la posibilidad de que el consumo comenzara a partir del siglo XII, en Arabia.[cita requerida] Expansión en el mundo musulmán Los efectos del café eran tales que fue prohibido en la llamada de imanes ortodoxos y conservadores en La Meca en 1511 y en El Cairo en 1532, pero la popularidad del producto, en particular entre los intelectuales, impulsó a las autoridades a cancelar el decreto. En 1583, Léonard Rauwolf, un médico alemán recién llegado de un viaje de diez años por Oriente Medio, fue el primer occidental en describir el brebaje: Una bebida tan negra como la tinta, útil contra numerosos males, en particular los males de estómago. Sus consumidores lo toman por la mañana, con toda franqueza, en una copa de porcelana que pasa de uno a otro y de la que cada uno toma un vaso lleno. Está formada por agua y el fruto de un arbusto llamado bunnu.[8] Léonard Rauwolf Estos comentarios llamaron la atención de mercaderes, a los que la experiencia del comercio de las especias les había hecho sensibles a este tipo de información. En el siglo XV, los musulmanes introdujeron el café en Persia, Egipto, África Septentrional y Turquía, donde la primera cafetería, Kiva Han, abrió en 1475 en Constantinopla ¿Amenaza para el orden público Sobre la entrada de una cafetería de Leipzig hay una representación escultórica de un hombre con traje turco recibiendo una taza de café de manos de un chico. En La Meca, el 20 de junio de 1511, el emir Khair Bey observó a un grupo de hombres bebiendo café. Observó las características particulares y juntó a un grupo de doctores y juristas para decidir si la bebida se ajustaba al Corán, que prohíbe toda forma de intoxicación. Como observa Antony Wild, es fácil olvidar que el café es una potente droga, cuya introducción necesita de un consenso cultural, pero no de un consenso médico en Occidente. Por ello, agitados debates acompañaron a los inicios de la introducción del café en el mundo islámico. El entusiasmo era tal que una ley turca de la época sobre el divorcio precisaba que una mujer puede divorciarse de su esposo si éste no llegaba a proporcionarle una dosis diaria de café. En 1511, Khair Bey hizo cerrar todas las cafeterías, llevando a cabo además una campaña de desinformación contra los perjuicios del café, cuando se enteró de que las críticas contra su poder provenían de bebedores de café. El cierre de las cafeterías causó rebeliones, lo que incitó al gobernador de Egipto a cancelar la prohibición. El consumo de café pudo entonces proseguir su desarrollo. En 1630 había ya un millar de cafeterías en El Cairo. La prohibición volvió de nuevo a Europa, tras la apertura de las cafeterías y, curiosamente, por las mismas razones, es decir, por creer que la ingesta de café desarrolla el espíritu crítico, favoreciendo probablemente los intercambios intelectuales entre consumidores. El café llegó a Europa alrededor del año 1600, gracias a los mercaderes venecianos. Se aconsejó al Papa Clemente VIII prohibir el café, pues representaba una amenaza de los infieles. Después de haberlo probado, éste último bautizó la nueva bebida, declarando que dejar sólo a sus infieles el placer de esta bebida sería una lástima. El café fue bien recibido por los monjes por las mismas razones que los imanes: permite mantenerse despierto durante mucho tiempo y mantener el espíritu limpio. Los musulmanes, celosos de sus plantas de Coffea arábica, prohibieron su exportación. En 1650, un peregrino musulmán, Baba Budan[9] llegó a coger siete plantas en la India, que plantó en Mysore' y cuyas plantas descendientes subsisten todavía hoy. Introducción en Europa y en el Nuevo Mundo Kofetarica (La bebedora de café), de 1888. Óleo sobre lienzo de Ivana Kobilca (1861–1926), en el Museo Nacional de Liubliana. Se considera que fue el botánico alemán Léonard Rauwolf quien, por primera vez, describió el café en un libro publicado en 1583. El café resultó especialmente reprobado por los sectores protestantes, aunque no produciría reacciones tan ásperas como el tabaco. Ya en 1611 algunos terratenientes alemanes pusieron en marcha el sistema de prohibir su difusión. Estas medidas se mantienen durante al menos un siglo en el norte y este de Alemania, hasta que Federico II de Prusia despenaliza su uso, sometiéndolo al pago de un fuerte impuesto. El malestar frente al café prosiguió en el norte de Europa hasta bien entrado el siglo XIX. Cuando en el siglo XVII llegó por primera vez el café a Europa, algunos sacerdotes católicos lo llamaron una amarga invención de Satanás, pues lo veían como un posible sustituto del vino, el cual, en su opinión, había sido santificado por Cristo. Sin embargo, según el libro Coffee, se dice que el papa Clemente VIII probó la bebida y al instante quedó cautivado. Para resolver el dilema religioso, bautizó simbólicamente el brebaje, haciéndolo así aceptable para los católicos. En el sur y oeste de Europa se observó una mayor tolerancia. En la década de 1650 comenzó a ser muy importado y consumido en Inglaterra, y se comenzaron a abrir cafeterías en Oxford y en Londres. La primera cafetería en Londres se abrió en 1652. Las cafeterías se convirtieron en lugares donde nacieron las ideas liberales, debido a la visita frecuente a esos lugares (donde, por cierto, se distribuían panfletos) por parte de filósofos y letrados. En 1676, esta agitación incitó al fiscal del rey Carlos II de Inglaterra a pedir el cierre de las cafeterías, citando crímenes de ofensa contra el propio rey y contra el reino. Las reacciones en contra de tal decisión fueron tales que el edicto de cierre debió revocarse. Los flujos de ideas alimentadas por el café modificaron profundamente al Reino Unido. Había más de dos mil cafeterías, según un registro del año 1700. La famosa compañía de seguros Lloyd's de Londres fue en su origen una cafetería, fundada en 1688. En 1670 se abrió la primera cafetería en Berlín. En París, el café Procope fue el primero en abrir, en 1686, inventando una nueva forma de preparar el café: haciendo pasar agua caliente a través de un filtro con café molido. La historia de las célebres cafeterías de Viena comenzó con la Batalla de Viena de 1683. A mediados del siglo XVIII todas las ciudades europeas tenían cafeterías, y en 1734 Johann Sebastian Bach compuso su célebre Cantata del café (BWV 211), en una de cuyas escenas una chica le pide a su padre que, si la castiga, no lo haga prohibiéndole el café, y dice que, si se casa, su marido deberá permitirle beberlo. El café estuvo prohibido en Rusia, con penas incluso de tortura y de mutilación. Y, cuando la policía zarista encontraba a alguna persona presa de una crisis nerviosa, se lo atribuía al café. El café cruzó el Atlántico en 1689, con la apertura del primer establecimiento en Boston. La bebida ganó popularidad y obtuvo el rango de bebida nacional, después de que los rebeldes lanzaron al mar el té sobretasado por la corona británica durante el motín del té en Boston. Esta operación clave se preparó en la cafetería Dragón verde. El café alcanzó su completa aceptabilidad social en el siglo XVIII. Pronto los grandes cultivos se desplazaron a Ceilán e Indonesia, consolidándose posteriormente en América del Sur. El café comenzó a cultivarse en las colonias inglesas, en particular en Ceilán, pero las plantaciones fueron devastadas por una enfermedad y finalmente sustituidas por plantaciones de té. En 1696, los holandeses lo hicieron cultivar en Indonesia y en Java. En 1714, el capitán de infantería Gabriel Mathieu de Clieu ocultó un esqueje de una planta de café ofrecida por Holanda al rey Luis XIV de Francia y conservada en los invernaderos reales para establecerlo en las cuestas del Monte Pelée en Martinica, en Santo Domingo y Guadalupe. Cincuenta años más tarde, se cuentan 19 millones de plantas en Martinica. Los holandeses llevaron semillas a la Guayana Holandesa y de ahí a la vecina Guayana Francesa. La primera plantación en Brasil se estableció en 1727 con plantas sustraídas de la Guayana Francesa a pesar de fuertes medidas de seguridad impuestas por las autoridades coloniales. Su industria dependía de la práctica de la esclavitud, que se suprimió en 1888. En 1784 los misioneros capuchinos llevaron las primeras semillas de café a Venezuela desde el Brasil mientras que a Colombia llegaron desde las Antillas Francesas. Los primeros cultivos en pequeña escala se registraron en los últimos tiempos coloniales, sobre todo en el departamento del Magdalena, en 1785. Cuando el café alcanzó las colonias estadounidenses, no tuvo inicialmente tanto éxito como había tenido en Europa, ya que los colonos lo veían como un pobre sustituto del alcohol. Sin embargo, durante la Guerra de la Independencia, la demanda de café aumentó hasta tal punto que los distribuidores tuvieron que agrupar las escasas existencias y subir los precios drásticamente; parte de ello se debió a la disponibilidad reducida de té de los mercaderes británicos. El consumo de café entre los estadounidenses aumentó durante principios del siglo XIX, tras la Guerra de 1812, que había acabado con el acceso a las importaciones de té, y la gran demanda durante la Guerra de la Independencia, así como muchos adelantos en la tecnología para la elaboración de la bebida cimentó la posición del café como un producto diario en Estados Unidos. En Colombia las primeras plantaciones a mediana escala se registraron en 1808 en Cúcuta y en 1813 Ignacio Ordóñez de Lara fue el primero en contar con un cultivo de 7.000 palos de café. En la región del Cundinamarca fue Tyreel Moore en 1867 quien estableció los primeros cultivos y Mariano Ospina Rodríguez en el departamento de Antioquia. En el Departamento de Caldas en el llamado eje cafetero colombiano los responsables fueron Eduardo Walker en jurisdicción de La Cabaña y Antonio Pinzón en el Águila y para 1890 el café se constituye en base de la economía regional. En 1886 Simón López lo extendió a la ciudad de Pereira de donde partió la expansión del cultivo a zonas del Quindío y al Valle del Cauca. En España, a finales del siglo XIX y principios del XX, también los intelectuales comenzaron a reunirse en cafeterías, algunas de las cuales a día de hoy son auténticas instituciones: Café Gijón (Madrid, 1888), Café Novelty (Salamanca, 1905) o el Café de Fornos (Madrid, 1907) entre otros. Popularidad en Occidente hasta nuestros días Durante el siglo XVIII, la bebida se hace popular en Europa, y los colonos europeos introducen el cultivo del café en numerosos países tropicales, como un cultivo de exportación para satisfacer la demanda europea. En el siglo XIX, la demanda en Europa era a menudo superior a la oferta y estimuló el uso de distintos sustitutos con un sabor similar, como la raíz de achicoria (véase la sección sobre sustitutos). Las principales regiones productoras de café son América del Sur (particularmente Brasil, Ecuador y Colombia), Vietnam, Kenia y Costa de Marfil. Hawai tiene una pequeña producción de café de gran calidad y elevado precio, pero entre las numerosas variedades desarrolladas, el café más caro y famoso sigue siendo el Blue Mountain procedente de Jamaica. Aunque actualmente Colombia y Perú poseen numerosas plantaciones de café orgánico de altísima calidad que están empezando a ganar reconocimiento mundial. Durante varias décadas en los siglos XIX y XX Brasil fue el mayor productor y monopolista virtual en el comercio del café, hasta que una política de mantenimiento de altos precios generó oportunidades de negocio a otros productores, como Colombia, Guatemala, Perú, México, Venezuela, Costa Rica, Honduras e Indonesia. Compartir

  • Bonito con ajos confitados | bloghostelero

    Bonito con ajos confitados Ingredientes (para 4 personas): 400 g de bonito 1 cabeza de ajo 1 vaso de vinagre 3 cucharadas de agua sal 1 hoja de laurel 1 pizca de tomillo 1 vaso de aceite de oliva Elaboración: Calentar el aceite en una cazuela de barro, añadir los ajos, bajar el fuego al mínimo y dejar cocer 15 minutos. Salar el bonito y cocerlo en el mismo aceite a fuego lento añadiendo a la vez el tomillo y el laurel. A los 10 minutos añadir el vinagre, dar un fuerte hervor, agregar el agua y tapar la cazuela. Dejar reposar días antes de consumirlo. Compartir

  • Empanadillas de atún y tomate | bloghostelero

    Empanadillas de atún y tomate Ingredientes para 4 personas 1 paquete de Obleas pequeñas (160 g) 200 g de Tomate frito estilo casero 2 huevos duros picados 4 pimientos del piquillo cortados en trocitos 1 lata (unos 200 g) de atún en aceite Aceite de oliva para freír Sal Elaboración Desmenuzar el atún y mezclarlo con los huevos duros picados, los pimientos troceados y el Tomate frito. Sazonarlo con un poco de sal. Rellenar las obleas y doblarlas cerrando los bordes con ayuda de un tenedor. Freírlas en abundante aceite muy caliente. Escurrirlas sobre un papel de cocina absorbente. Compartir

  • Arroz con guisantes y jamón | bloghostelero

    Arroz con guisantes y jamón Rehogar 350g de arroz hervido con 150 g de guisantes cocidos,100g de jamón serrano cortado en tiras, 100g de queso rallado y 2 cucharadas de salsa de soja. Acompaña con salsa mayonesa. Compartir

  • Dados de coco | bloghostelero

    Dados de coco Para 12 unidades 50 g de chocolate de cobertura blanco 2 huevos 100 g de mantequilla blanda 75 g de azúcar 50 g de harina 200 g de ralladura de coco 1 paquete de azúcar avainillodo 250 g de carne de membrillo o confitura de albaricoque 50 g de chocolate de cobertura negro Tiempo de preparación: 45 minutos (más el tiempo de enfriado). Elaboración Precaliente el horno a 180ºC. Cubra la bandeja de horno con papel vegetal. Pique el chocolate de cobertura blanco. Separe las yemas de las claras. Mezcle la mantequilla, el azúcar y la yema de huevo hasta obtener una textura espumosa. Mezcle la harina, el chocolate de cobertura blanco, 2 cucharadas de ralladura de coco y el azúcar avainillado. Monte las claras e incorpórelas. Ponga la masa sobre la bandeja del horno, extiéndala de manera homogénea y hornéela a temperatura media unos 15 minutos. Deje enfriar el bizcocho y pártalo por la mitad horizontalmente. Caliente el membrillo y pinte una de las dos mitades con él. Ponga una mitad encima de la otra y presione. Corte el bizcocho en forma de dados grandes de 4x4 cm y sírvalos decorados con el resto de la ralladura de coco y el chocolate de cobertura negro. Compartir

  • Tarta de galletas y chocolate | bloghostelero

    Tarta de galletas y chocolate Ingredientes Una tableta de chocolate negro para postres Galletas tipo María 500 ml de nata 1 sobre y medio de flan Una tableta de chocolate con leche o chocolate blanco Leche Coñac o brandy Coco rallado para el relleno de la tarta En primer lugar, vamos a preparar el relleno de la tarta de galletas. Para ello, en una olla o cacerola mediana ponemos la nata, el sobre y medio de flan, la tableta de chocolate negro y la tableta de chocolate blanco. A continuación, lo ponemos a fuego lento y lo vamos moviendo hasta que el chocolate se disuelva. Tendrás que estar removiendo constantemente para que no se te queme, a fuego medio. Cuando empiece a espesar, retíralo del fuego y déjalo unos minutos que temple. Luego, en un plato vamos a poner leche con un chorreó un de coñac, brandy o licor que tengas a mano. Removemos bien para que se mezclen ambos líquidos. Montar la tarta Ahora, podemos empezar a montar la tarta en un recipiente rectangular o redondo, o directamente en un plato. Le puedes poner papel vegetal en la base para que te sea más fácil desmoldar después. Después, vamos a poner una primera capa de galletas mojadas en leche y brandy en el fondo del molde (un poco de canela en polvo también es opcional). Cuando mojes las galletas, hazlo bien por ambas partes pero no lo dejes demasiado o se podrán demasiado blandas y se romperán. A continuación, ponemos una capa de rellenos de chocolate y extendemos bien por toda la base de galletas y con cuidado. Luego, ponemos de nuevo una capa de galletas mojadas en leche, luego de chocolate, luego de galletas, y así hasta terminar la tarta con chocolate. Finalmente, la dejamos que temple a temperatura ambiente y la meteremos en el frigorífico durante al menos 6 horas. Si lo dejas de un día para otro mucho mejor, así estará más consistente y más rica. Compartir

  • Bordalesa | bloghostelero

    Salsa Bordalesa Reducción de chalotas picadas en vino tinto. Añadir Demi-Glace y salsa de tomate. Terminar con mantequilla y tuétano de vaca blanqueado y cortado en dados o en rodajas. Se emplea principalmente para entrecote, cardos y setas. Compartir

Música Música
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