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- Tarta de manzana sin gluten ni lactosa | bloghostelero
Tarta de manzana sin gluten y sin lactosa Ingredientes para 6 personas 1 masa de hojaldre redonda sin gluten y sin lactosa 3 manzanas Golden 20 g de mantequilla 3 cucharadas de mermelada de melocotón o albaricoque 1 cucharada (20 g) de azúcar moreno Canela en polvo Elaboración Precalentar el horno a 200ºC. Lavar las manzanas y sin pelar, cortarlas en láminas finas. Desenrollar la lámina de masa de hojaldre, sobre una placa de horno, y encima del papel que la envuelve. Repartir por encima la mermelada y con ayuda del dorso de una cuchara, esparcirla hasta los bordes. Colocar las manzanas por encima en círculo, muy juntas y un poco solapadas y repartir la mantequilla en trocitos. Espolvorear con el azúcar y un poco de canela. Cocer hasta que esté dorada, unos 30 minutos. Compartir
- Postre casero | bloghostelero
Postre casero Ingredientes 4 flanes 1 bote de melocotón en almíbar 1 bote de piña Cerezas confitadas 1 barra de helado de vainilla Licor Nata montada Chocolate granulado Preparación En una fuente honda colocamos los cuatro flanes cortados, troceamos un bote de melocotones en almíbar, un bote de piña en almíbar, unas cerezas confitadas y una barra de helado de vainilla, echamos un chorro de licor por encima, cubrimos todo de nata montada con azúcar, espolvoreamos con chocolate granulado, adornamos con unas cerezas confitadas y metemos en la nevera hasta el momento de servirlo. Compartir
- Almejas a la marinera | bloghostelero
Almejas a la marinera Ingredientes 1,5 kg de almejas 1 decilitro de aceite 2cucharadas de cebolla picada 1cucharada de perejil picado 1 limón 1 cucharada de pan rallado (sin tostar). Preparación Se lavan las almejas en varias aguas frías para sacarles la arena. Seguidamente se ponen en una cacerola al fuego con dos decilitros de agua, retirándolas cuando se abran y colando el agua por un paño fino. En aceite bien caliente se fríe la cebolla; una vez bien frita, agréguense el perejil, el pan rallado y un cucharón de agua de cocer las almejas, vertiéndolo todo sobre éstas, que se habrán rociado con el jugo de limón. Sírvanse inmediatamente. Compartir
- Flan de manzana | bloghostelero
Flan de manzana Ingredientes 1 sobre de flan con azúcar ½ l de leche 2 o 3 manzanas Azúcar de 6 a 8 cucharadas 2 vasos de agua Elaboración Pele las manzanas y quíteles los centros. Córtelas en dados y póngalas a cocer con azúcar (6 a 8 cucharadas) y dos vasos de agua. Cuando estén blandas. Aplástelas para hacer un puré. Vacíe el sobre de flan con azúcar en un recipiente seco. Añada, poco a poco, medio litro de leche, removiendo bien para no dejar grumos. Mezcle bien el puré de manzana con el flan ya preparado, hasta conseguir una mezcla homogénea. Ponga a fuego lento sin dejar de remover, hasta que empiece a hervir. Vierta la mezcla en un molde y póngalo a enfriar. Puede adornar el flan con nata montada. Compartir
- Ensalada tibia de pasta con feta | bloghostelero
Ensalada tibia de pasta con feta Ingredientes para 2 personas 1 barqueta de Pasta fresca de Ravioli de carne 180 g (1 unidad) de pimiento rojo asado 1 diente de ajo 200 g de queso feta 25 g de alcaparras Perejil 6 cucharadas de aceite de oliva Vinagre de jerez Sal Pimienta negra molida Elaboración Escurrir el pimiento asado, eliminar pepitas y cortar a tiras. Pelar y picar ajo. Cortar el queso feta en dados. Escurrir alcaparras. Lavar, secar y picar perejil. Hervir raviolis en abundante agua caliente con sal tal como se indica en el estuche (6 minutos). Escurrir, rociarlos con 1 cucharada de aceite y reservar. Saltear ajo y pimiento con 2 cucharadas de aceite a fuego suave 5 minutos. Mezclar en una ensaladera 3 cucharadas de aceite, 1 de vinagre, sal y pimienta molida. Emulsionar la salsa. Añadir los raviolis, pimiento, ajo, alcaparras y feta. Mezclar con cuidado y espolvorear perejil picado. Compartir
- Baguette | bloghostelero
Baguette Ingredientes: 500grs de harina de fuerza. 10 grs. de lavadura seca. 1cdta de sal (al gusto). 250grs de agua. 1/4tz de aceite de Oliva. Elaboración: Vamos a mezclar 380grs de harina con la levadura, la sal el agua y en aceite, a amasamos, lo podemos amasar a mano, con un tenedor o en la amasadora, vamos a trabajarla hasta que todo este uniforme, lo volcamos sobre la mesa previamente enharinada y vamos a amasarla con el resto de la harina, que añadiremos poco a poco, a medida que la masa así lo indique. Amasamos unos 10 a 15 min, para que el gluten de active y le demos a la masa mas elasticidad, notaras como a medida que vas trabajando la masa esta es cada vez más uniforme. Suave y elástica. Podéis amasar con la base de las manos, golpeando la masa de vez en cuando, estirando y enrollando, de un lado a otro, juega un poco con ella y a mí me gusta también echar un poco de aceite de oliva en el amasado, te lo hace más fácil, le da un brillo, una mejor textura, y un toque especial pero es opcional. Una vez lista y amasada, vamos a dejar reposar unas 2 horas para que la masa leve muy bien, a mi me ha subido un poco más que el doble de la masa y se puede observar las burbujas de aire, ahora vamos a darle la forma dividimos la masa en 2 o 4 partes iguales. Para la darle la forma vamos a rociar la mesa con la harina y un poco de sémola de trigo (para extraer la humedad) vamos a estirar dándole la forma rectangular, primero con los nudillos para sacarle el aire y luego enrollamos como un brazo gitano, sellando la vuelta con el dedo gordo de la mano, cada vez que demos una vuelta, luego doblamos el bollo, repetimos las operación una vez más, y le damos formas girando la masa con las palmas de las manos y estirando suavemente, hasta lograr el tamaño deseado. Dejamos que reposar una hora mas.. Una vez reposado, le hacemos unos corte en diagonal con un cuchillo, bien afilado. Para hornearlo, vamos primero a calentar el horno 10 min antes, colocamos una bandeja en la parte baja del horno metemos los panes y agregamos un vaso de agua a la bandeja que colocamos en la parte baja del horno, para que humedezca el horno; con esto logramos que la corteza quede crujiente y tostada, horneamos 25 a 30 min, a 180-200ºC (dependiendo de tu horno) hasta que estén dorados a tu gusto, sacarlas de horno y comer como quieras. Compartir
- La historia del café | bloghostelero
Historia del café La historia del café se remonta al siglo XIII, aunque el origen del café sigue sin esclarecerse. Se cree que los ancestros etíopes del actual pueblo oromo fueron los primeros en descubrir y reconocer el efecto energizante de los granos de la planta del café;[1] sin embargo, no se ha hallado evidencia directa que indique en qué parte de África crecía o qué nativos lo habrían usado como un estimulante o incluso conocieran su existencia antes del siglo XVII.[1] La historia de Kaldi, un criador de cabras etíope del siglo IX que habría descubierto el café, no apareció escrita hasta 1671 y es probablemente apócrifa.[2] Se cree que, desde Etiopía, el café fue propagado a Egipto y Yemen.[3] La evidencia creíble más temprana de cualquier bebida de café o conocimiento del árbol del café aparece a mediados del siglo XV, en los monasterios sufi de Yemen.[1] Fue allí, en Arabia, donde los granos de café fueron tostados y molidos por primera vez en una forma similar a como son preparados en la actualidad. Para el siglo XVI, se había expandido por el resto del Medio Oriente, Persia, Turquía y África del Norte. Luego, el café se extendió a Italia y el resto de Europa hasta Indonesia y el continente americano.[4] Índice 1 Orígenes 1.1 Etimología 1.2 Primeros usos 1.3 Origen en Etiopía y Arabia 2 Expansión en el mundo musulmán 3 ¿Amenaza para el orden público? 4 Introducción en Europa y en el Nuevo Mundo 5 Popularidad en Occidente hasta nuestros días 6 Referencias 7 Bibliografía Orígenes Etimología La palabra "café" proviene del término turco qahve, a su vez, procedente del árabe, qahwa, a través del italiano.[5] El término árabe sería una abreviación de la expresión qahhwat al-bun o vino de la habichuela. Un posible origen de la palabra se encontraría en el Reino de Kaffa en Etiopía, de donde procedería la planta del café; su nombre allí es bunn o bunna. Primeros usos Existen varios relatos legendarios sobre el origen de la bebida en sí. Uno de ellos involucra al místico sufí yemení Ghothul Akbar Nooruddin Abu al-Hasan al-Shadhili.[6] Según esta leyenda, mientras viajaba por Etiopía, observó unas aves de vitalidad inusual y, al probar las bayas que las aves estaban comiendo, experimentó la misma vitalidad. Otro relato involucra al pastor de cabras, Kaldi, quien se percató de los efectos energizantes cuando su rebaño mordisqueó las bayas rojas y brillantes de cierto arbusto, mascando la fruta en sí. Su júbilo lo indujo a llevar las bayas a un venerado musulmán en un monasterio cercano; pero dicha persona desaprobó su uso y lo echó al fuego, de donde emergió un aroma atrayente. Los granos tostados fueron rápidamente extraídos de las brasas y disueltos en agua caliente con sal, produciendo la primera taza de café en el mundo. Los ancestros etíopes de la actual tribu oroma fueron los primeros en haber reconocido el efecto energizante de la planta de café nativa la cual preparaban con sal debido al poco comercio que existía con el azúcar.[2] Se han llevado a cabo estudios de variabilidad genética sobre diversos tipos de Coffea arabica y se ha encontrado una baja diversidad, pero que retiene alguna heterozigocidad residual de materiales ancestrales y relacionados directamente de las especies extendidas de Coffea canephora y C. liberica;[7] sin embargo, hasta ahora no se ha hallado evidencia que indique en qué parte de África creció el café o entre qué nativos habría sido usado como un estimulante o conocido con anterioridad al siglo XVII.[2] Origen en Etiopía y Arabia El árbol de café tiene su centro de origen en la lejana Abisinia (en la geografía actual Etiopía), en el oriente de África. En el mundo sobresalen por su importancia comercial, la especie de los cafés arábigos y los de los cafés robustos. La primera especie abarca casi las tres cuartas partes de la producción mundial y se cultiva principalmente en Centro y Sur de América. El cafeto es probablemente originario de la provincia de Kafa, en Etiopía, pero la cuestión no está resuelta completamente. Una leyenda muy comentada y difundida sobre el origen del café es la de un pastor de Abisinia (actual Etiopía), llamado Kaldi, observó el efecto tonificante de unos pequeños frutos rojos de arbusto en las cabras que lo habían consumido en los montes, efecto comprobado por él mismo al renovarse sus energías. Kaldi llevó unas muestras de hojas y de frutos a un monasterio, donde los monjes por curiosidad las pusieron a cocinar. Al probar la bebida la encontraron de tan mal sabor, que arrojaron a la hoguera lo que quedaba en el recipiente. Los granos a medida que se quemaban, despedían un agradable aroma. Fue así como a uno de los monjes se le ocurrió la idea de preparar la bebida a base de granos tostados. Parece que las tribus africanas, que sabían del café desde la antigüedad, molían sus granos y elaboraban una pasta utilizada para alimentar a los animales y aumentar las fuerzas de los guerreros. Su cultivo se extendió en primer lugar en la vecina Arabia, llevado probablemente por prisioneros de guerra, donde se popularizó aprovechando la prohibición del alcohol por el Islam. Yemen fue un centro de cultivo importante, desde donde se propagó al resto del mundo árabe. Se le llamó entonces qahwa (قهوة), que significa vigorizante. Los datos arqueológicos disponibles hoy en día sugieren que el café no fue «domesticado» antes del siglo XV: el proceso de elaboración de la bebida, largo y complejo, explica quizás el descubrimiento tardío de las virtudes de las semillas del cafeto, poco atractivas inicialmente. Los recientes descubrimientos (1996) de un equipo arqueológico británico, aún por confirmar, dejan entrever la posibilidad de que el consumo comenzara a partir del siglo XII, en Arabia.[cita requerida] Expansión en el mundo musulmán Los efectos del café eran tales que fue prohibido en la llamada de imanes ortodoxos y conservadores en La Meca en 1511 y en El Cairo en 1532, pero la popularidad del producto, en particular entre los intelectuales, impulsó a las autoridades a cancelar el decreto. En 1583, Léonard Rauwolf, un médico alemán recién llegado de un viaje de diez años por Oriente Medio, fue el primer occidental en describir el brebaje: Una bebida tan negra como la tinta, útil contra numerosos males, en particular los males de estómago. Sus consumidores lo toman por la mañana, con toda franqueza, en una copa de porcelana que pasa de uno a otro y de la que cada uno toma un vaso lleno. Está formada por agua y el fruto de un arbusto llamado bunnu.[8] Léonard Rauwolf Estos comentarios llamaron la atención de mercaderes, a los que la experiencia del comercio de las especias les había hecho sensibles a este tipo de información. En el siglo XV, los musulmanes introdujeron el café en Persia, Egipto, África Septentrional y Turquía, donde la primera cafetería, Kiva Han, abrió en 1475 en Constantinopla ¿Amenaza para el orden público Sobre la entrada de una cafetería de Leipzig hay una representación escultórica de un hombre con traje turco recibiendo una taza de café de manos de un chico. En La Meca, el 20 de junio de 1511, el emir Khair Bey observó a un grupo de hombres bebiendo café. Observó las características particulares y juntó a un grupo de doctores y juristas para decidir si la bebida se ajustaba al Corán, que prohíbe toda forma de intoxicación. Como observa Antony Wild, es fácil olvidar que el café es una potente droga, cuya introducción necesita de un consenso cultural, pero no de un consenso médico en Occidente. Por ello, agitados debates acompañaron a los inicios de la introducción del café en el mundo islámico. El entusiasmo era tal que una ley turca de la época sobre el divorcio precisaba que una mujer puede divorciarse de su esposo si éste no llegaba a proporcionarle una dosis diaria de café. En 1511, Khair Bey hizo cerrar todas las cafeterías, llevando a cabo además una campaña de desinformación contra los perjuicios del café, cuando se enteró de que las críticas contra su poder provenían de bebedores de café. El cierre de las cafeterías causó rebeliones, lo que incitó al gobernador de Egipto a cancelar la prohibición. El consumo de café pudo entonces proseguir su desarrollo. En 1630 había ya un millar de cafeterías en El Cairo. La prohibición volvió de nuevo a Europa, tras la apertura de las cafeterías y, curiosamente, por las mismas razones, es decir, por creer que la ingesta de café desarrolla el espíritu crítico, favoreciendo probablemente los intercambios intelectuales entre consumidores. El café llegó a Europa alrededor del año 1600, gracias a los mercaderes venecianos. Se aconsejó al Papa Clemente VIII prohibir el café, pues representaba una amenaza de los infieles. Después de haberlo probado, éste último bautizó la nueva bebida, declarando que dejar sólo a sus infieles el placer de esta bebida sería una lástima. El café fue bien recibido por los monjes por las mismas razones que los imanes: permite mantenerse despierto durante mucho tiempo y mantener el espíritu limpio. Los musulmanes, celosos de sus plantas de Coffea arábica, prohibieron su exportación. En 1650, un peregrino musulmán, Baba Budan[9] llegó a coger siete plantas en la India, que plantó en Mysore' y cuyas plantas descendientes subsisten todavía hoy. Introducción en Europa y en el Nuevo Mundo Kofetarica (La bebedora de café), de 1888. Óleo sobre lienzo de Ivana Kobilca (1861–1926), en el Museo Nacional de Liubliana. Se considera que fue el botánico alemán Léonard Rauwolf quien, por primera vez, describió el café en un libro publicado en 1583. El café resultó especialmente reprobado por los sectores protestantes, aunque no produciría reacciones tan ásperas como el tabaco. Ya en 1611 algunos terratenientes alemanes pusieron en marcha el sistema de prohibir su difusión. Estas medidas se mantienen durante al menos un siglo en el norte y este de Alemania, hasta que Federico II de Prusia despenaliza su uso, sometiéndolo al pago de un fuerte impuesto. El malestar frente al café prosiguió en el norte de Europa hasta bien entrado el siglo XIX. Cuando en el siglo XVII llegó por primera vez el café a Europa, algunos sacerdotes católicos lo llamaron una amarga invención de Satanás, pues lo veían como un posible sustituto del vino, el cual, en su opinión, había sido santificado por Cristo. Sin embargo, según el libro Coffee, se dice que el papa Clemente VIII probó la bebida y al instante quedó cautivado. Para resolver el dilema religioso, bautizó simbólicamente el brebaje, haciéndolo así aceptable para los católicos. En el sur y oeste de Europa se observó una mayor tolerancia. En la década de 1650 comenzó a ser muy importado y consumido en Inglaterra, y se comenzaron a abrir cafeterías en Oxford y en Londres. La primera cafetería en Londres se abrió en 1652. Las cafeterías se convirtieron en lugares donde nacieron las ideas liberales, debido a la visita frecuente a esos lugares (donde, por cierto, se distribuían panfletos) por parte de filósofos y letrados. En 1676, esta agitación incitó al fiscal del rey Carlos II de Inglaterra a pedir el cierre de las cafeterías, citando crímenes de ofensa contra el propio rey y contra el reino. Las reacciones en contra de tal decisión fueron tales que el edicto de cierre debió revocarse. Los flujos de ideas alimentadas por el café modificaron profundamente al Reino Unido. Había más de dos mil cafeterías, según un registro del año 1700. La famosa compañía de seguros Lloyd's de Londres fue en su origen una cafetería, fundada en 1688. En 1670 se abrió la primera cafetería en Berlín. En París, el café Procope fue el primero en abrir, en 1686, inventando una nueva forma de preparar el café: haciendo pasar agua caliente a través de un filtro con café molido. La historia de las célebres cafeterías de Viena comenzó con la Batalla de Viena de 1683. A mediados del siglo XVIII todas las ciudades europeas tenían cafeterías, y en 1734 Johann Sebastian Bach compuso su célebre Cantata del café (BWV 211), en una de cuyas escenas una chica le pide a su padre que, si la castiga, no lo haga prohibiéndole el café, y dice que, si se casa, su marido deberá permitirle beberlo. El café estuvo prohibido en Rusia, con penas incluso de tortura y de mutilación. Y, cuando la policía zarista encontraba a alguna persona presa de una crisis nerviosa, se lo atribuía al café. El café cruzó el Atlántico en 1689, con la apertura del primer establecimiento en Boston. La bebida ganó popularidad y obtuvo el rango de bebida nacional, después de que los rebeldes lanzaron al mar el té sobretasado por la corona británica durante el motín del té en Boston. Esta operación clave se preparó en la cafetería Dragón verde. El café alcanzó su completa aceptabilidad social en el siglo XVIII. Pronto los grandes cultivos se desplazaron a Ceilán e Indonesia, consolidándose posteriormente en América del Sur. El café comenzó a cultivarse en las colonias inglesas, en particular en Ceilán, pero las plantaciones fueron devastadas por una enfermedad y finalmente sustituidas por plantaciones de té. En 1696, los holandeses lo hicieron cultivar en Indonesia y en Java. En 1714, el capitán de infantería Gabriel Mathieu de Clieu ocultó un esqueje de una planta de café ofrecida por Holanda al rey Luis XIV de Francia y conservada en los invernaderos reales para establecerlo en las cuestas del Monte Pelée en Martinica, en Santo Domingo y Guadalupe. Cincuenta años más tarde, se cuentan 19 millones de plantas en Martinica. Los holandeses llevaron semillas a la Guayana Holandesa y de ahí a la vecina Guayana Francesa. La primera plantación en Brasil se estableció en 1727 con plantas sustraídas de la Guayana Francesa a pesar de fuertes medidas de seguridad impuestas por las autoridades coloniales. Su industria dependía de la práctica de la esclavitud, que se suprimió en 1888. En 1784 los misioneros capuchinos llevaron las primeras semillas de café a Venezuela desde el Brasil mientras que a Colombia llegaron desde las Antillas Francesas. Los primeros cultivos en pequeña escala se registraron en los últimos tiempos coloniales, sobre todo en el departamento del Magdalena, en 1785. Cuando el café alcanzó las colonias estadounidenses, no tuvo inicialmente tanto éxito como había tenido en Europa, ya que los colonos lo veían como un pobre sustituto del alcohol. Sin embargo, durante la Guerra de la Independencia, la demanda de café aumentó hasta tal punto que los distribuidores tuvieron que agrupar las escasas existencias y subir los precios drásticamente; parte de ello se debió a la disponibilidad reducida de té de los mercaderes británicos. El consumo de café entre los estadounidenses aumentó durante principios del siglo XIX, tras la Guerra de 1812, que había acabado con el acceso a las importaciones de té, y la gran demanda durante la Guerra de la Independencia, así como muchos adelantos en la tecnología para la elaboración de la bebida cimentó la posición del café como un producto diario en Estados Unidos. En Colombia las primeras plantaciones a mediana escala se registraron en 1808 en Cúcuta y en 1813 Ignacio Ordóñez de Lara fue el primero en contar con un cultivo de 7.000 palos de café. En la región del Cundinamarca fue Tyreel Moore en 1867 quien estableció los primeros cultivos y Mariano Ospina Rodríguez en el departamento de Antioquia. En el Departamento de Caldas en el llamado eje cafetero colombiano los responsables fueron Eduardo Walker en jurisdicción de La Cabaña y Antonio Pinzón en el Águila y para 1890 el café se constituye en base de la economía regional. En 1886 Simón López lo extendió a la ciudad de Pereira de donde partió la expansión del cultivo a zonas del Quindío y al Valle del Cauca. En España, a finales del siglo XIX y principios del XX, también los intelectuales comenzaron a reunirse en cafeterías, algunas de las cuales a día de hoy son auténticas instituciones: Café Gijón (Madrid, 1888), Café Novelty (Salamanca, 1905) o el Café de Fornos (Madrid, 1907) entre otros. Popularidad en Occidente hasta nuestros días Durante el siglo XVIII, la bebida se hace popular en Europa, y los colonos europeos introducen el cultivo del café en numerosos países tropicales, como un cultivo de exportación para satisfacer la demanda europea. En el siglo XIX, la demanda en Europa era a menudo superior a la oferta y estimuló el uso de distintos sustitutos con un sabor similar, como la raíz de achicoria (véase la sección sobre sustitutos). Las principales regiones productoras de café son América del Sur (particularmente Brasil, Ecuador y Colombia), Vietnam, Kenia y Costa de Marfil. Hawai tiene una pequeña producción de café de gran calidad y elevado precio, pero entre las numerosas variedades desarrolladas, el café más caro y famoso sigue siendo el Blue Mountain procedente de Jamaica. Aunque actualmente Colombia y Perú poseen numerosas plantaciones de café orgánico de altísima calidad que están empezando a ganar reconocimiento mundial. Durante varias décadas en los siglos XIX y XX Brasil fue el mayor productor y monopolista virtual en el comercio del café, hasta que una política de mantenimiento de altos precios generó oportunidades de negocio a otros productores, como Colombia, Guatemala, Perú, México, Venezuela, Costa Rica, Honduras e Indonesia. Compartir
- Bonito con ajos confitados | bloghostelero
Bonito con ajos confitados Ingredientes (para 4 personas): 400 g de bonito 1 cabeza de ajo 1 vaso de vinagre 3 cucharadas de agua sal 1 hoja de laurel 1 pizca de tomillo 1 vaso de aceite de oliva Elaboración: Calentar el aceite en una cazuela de barro, añadir los ajos, bajar el fuego al mínimo y dejar cocer 15 minutos. Salar el bonito y cocerlo en el mismo aceite a fuego lento añadiendo a la vez el tomillo y el laurel. A los 10 minutos añadir el vinagre, dar un fuerte hervor, agregar el agua y tapar la cazuela. Dejar reposar días antes de consumirlo. Compartir
- Empanadillas de atún y tomate | bloghostelero
Empanadillas de atún y tomate Ingredientes para 4 personas 1 paquete de Obleas pequeñas (160 g) 200 g de Tomate frito estilo casero 2 huevos duros picados 4 pimientos del piquillo cortados en trocitos 1 lata (unos 200 g) de atún en aceite Aceite de oliva para freír Sal Elaboración Desmenuzar el atún y mezclarlo con los huevos duros picados, los pimientos troceados y el Tomate frito. Sazonarlo con un poco de sal. Rellenar las obleas y doblarlas cerrando los bordes con ayuda de un tenedor. Freírlas en abundante aceite muy caliente. Escurrirlas sobre un papel de cocina absorbente. Compartir
- Arroz con guisantes y jamón | bloghostelero
Arroz con guisantes y jamón Rehogar 350g de arroz hervido con 150 g de guisantes cocidos,100g de jamón serrano cortado en tiras, 100g de queso rallado y 2 cucharadas de salsa de soja. Acompaña con salsa mayonesa. Compartir
- Dados de coco | bloghostelero
Dados de coco Para 12 unidades 50 g de chocolate de cobertura blanco 2 huevos 100 g de mantequilla blanda 75 g de azúcar 50 g de harina 200 g de ralladura de coco 1 paquete de azúcar avainillodo 250 g de carne de membrillo o confitura de albaricoque 50 g de chocolate de cobertura negro Tiempo de preparación: 45 minutos (más el tiempo de enfriado). Elaboración Precaliente el horno a 180ºC. Cubra la bandeja de horno con papel vegetal. Pique el chocolate de cobertura blanco. Separe las yemas de las claras. Mezcle la mantequilla, el azúcar y la yema de huevo hasta obtener una textura espumosa. Mezcle la harina, el chocolate de cobertura blanco, 2 cucharadas de ralladura de coco y el azúcar avainillado. Monte las claras e incorpórelas. Ponga la masa sobre la bandeja del horno, extiéndala de manera homogénea y hornéela a temperatura media unos 15 minutos. Deje enfriar el bizcocho y pártalo por la mitad horizontalmente. Caliente el membrillo y pinte una de las dos mitades con él. Ponga una mitad encima de la otra y presione. Corte el bizcocho en forma de dados grandes de 4x4 cm y sírvalos decorados con el resto de la ralladura de coco y el chocolate de cobertura negro. Compartir
- Pavo al estilo italiano | bloghostelero
Pavo al estilo italiano Ingredientes para 6-8 raciones Para el relleno 125 g de pan de la víspera sin corteza y a daditos 25 g de mantequilla 1 cebolla picada fina 3 cucharadas de vino de Jerez 50g de jamón de Parma o bacon ahumado, picado 450 g de carne salchichas 1 lata de 450 g de puré de castañas, sin endulzar 1 cucharada de perejil fresco 1 cucharadita de mejorana en polvo 1 pizca de nuez moscada Sal Pimienta negra 1 huevo 1 pavo limpio de 5,4 kg 12 lonchas de bacon magro Para la salsa de pan 25 g de mantequilla 1 cebolla rallada ½ diente de ajo chafado 350 ml de leche 75 g de miga de pan ¼ cucharadita de nuez moscada en polvo Para la salsa de vino 2 cucharadas de harina 1 cubito de caldo de pollo 2 cucharadas de vino de Jerez 3 cucharadas de nata líquida Hojas de laurel para adornar Elaboración Precalentar el horno a 200°C. Esparcir pan en una bandeja y meterlo en el horno 20 minutos, hasta que se seque. Fundir la mantequilla y sofreír la cebolla sin que llegue a tomar color. Añadir el vino de Jerez, dejar evaporar durante 1-2 minutos. Enfriar. En un bol grande mezclar la cebolla con el jamón de Parma o el bacon, la carne de salchicha, el puré de castaña, el perejil, la mejorana y la nuez moscada. Añadir el pan tostado, el sazonamiento y el huevo batido; mezclar ligeramente a mano. Sazonar el interior del pavo y rellenarlo asegurando la piel con un palillo. Formar unas bolas con el relleno restante y colocarlas al- rededor del pavo 30 minutos. antes del final de la cocción. Poner el pavo en una rejilla colocada sobre una bandeja de asado. Embadurnarlo con mantequilla fundida y salpimentar. Disponer las lonchas de bacon sobre la pechuga y cubrir el pavo con papel de aluminio. Asar durante 3horas y ½. Cuando sólo falte una hora de cocción, quitar el papel de aluminio y el bacon para que el pavo se dore. Comprobar el punto. Preparar la salsa de pan. Fundir la mantequilla, añadir la cebolla y el ajo y sofreírlos a fuego suave. Añadir la leche y calentar casi hasta ebullición. Agregar la miga de pan rallada y sazonar con nuez moscada y sal. Apartar del fuego y dejar reposar 30 minutos. Pasar el pavo a una fuente; taparlo, pero no hermética- mente, y dejar que repose. Preparar la salsa de vino. Quitar la grasa que haya en la fuente de asado excepto 2cucharadas; disolver en ellas la harina y el cubito de caldo. Cocer de 1 a 2 minutos, removiendo bien para desprender todos los sedimentos. Ir añadiendo, poco a poco, 300 ml de agua y llevar a ebullición. Agregar el vino Jerez y la nata líquida; prolongar la cocción a fuego vivo 3 minutos hasta que la salsa espese. Recalentar la salsa de pan en un bol al baño de María. Servir el pavo adornado con hojas de laurel y acompañado de las salsas coladas. Compartir
- Ponche de piña y kiwi | bloghostelero
Ponche de piña y kiwi Para 14 copas 1 piña 6 kiwis El zumo de 4 limones 6cl de jarabe de mango 25cl de zumo de piña 25cl de néctar de maracuyá 2 botellas de zumo de uva blanca 2 botellas de agua mineral carbonatada Pele la piña y córtela en dados. Pele también los kiwis córtelos en cuartos y luego, en rodajas. Mezcle bien el zumo de limón, el jarabe de mango, el zumo de piña y el néctar de maracuyá, y viértalo todo sobre la fruta. Tápelo y déjelo reposar en un lugar frío durante varias horas. Pase la mezcla de frutas y zumos a una ponchera, añada el zumo de uva muy frío y remueva. Acabe de llenar la ponchera con el agua, que también debe estar muy fría. Ponche Compartir
- Ponche de calabaza | bloghostelero
Ponche de calabaza Para 10 tazas 400 g de pulpa de calabaza 1 lima 1 cucharada de azúcar 1 botella de zumo de uva 1botella de agua mineral 1 botella de cava Retire las semillas de la calabaza. Con una cucharilla vaciadora retire la pulpa e introduzca las bolas en la ponchera. Lave la lima con agua caliente, séquela y córtela en rodajas finas. Añada la mitad de las rodajas de lima a las bolas de calabaza y espolvoréelas con el azúcar. Vierta encima una botella de zumo de uva y refrigere la mezcla entre 2 y 3 horas. A continuación, riéguela con el agua y el cava. Agregue el resto de las rodajas de lima y sirva el ponche enseguida. Ponche Compartir
- Bizcocho de chocolate | bloghostelero
Bizcocho de chocolate Ingrediente 125g de margarina tulipán 125g de azúcar+ 4 huevos 200g de chocolate negro 60 de harina de trigo 60g de Maizena ½ sobre de levadura potax Elaboración Precalentar el horno a 170ºC. Poner el chocolate en un cazo junto con la margarina y derretirlo al baño María. En un bol, batir los huevos con el azúcar, hasta que el azúcar se hay disuelto. Añadir la levadura Potax, la harina y la harina fina de maíz Maizena. Incorporar a continuación la mezcla de margarina y chocolate fundido. Verter en un molde previamente untado con margarina, y hornear durante 20 minutos. Compartir
- Copa de frutas tropicales | bloghostelero
Copa de frutas tropicales Ingredientes 1 piña 2 frutas de la pasión 2 plátanos Zumo de limón 1 clara de huevo 20 cl. de crema líquida 80 g de azúcar 1 cucharada de vainilla Preparación Pelar los plátanos, aplastar con un tenedor u regar con zumo de limón. Abrir la piña en 4 partes y eliminar la parte dura. Quitar la corteza y reservar ¼ para adornar. Cortar el resto en dados. Pelar las frutas de la pasión, eliminar las pepitas y cortar la pulpa en dos. Introducir los plátanos aplastados, los trozos de piña, la pulpa y el jugo de los frutros de la pasión. Añadir azúcar y zumo de limón y batir hasta obtener puré. Montar la crema con la vainilla. Montar la clara a punto de nieve. Repartir en copas individuales y decorar con el cuarto de piña reservado. Servir frío. La fruta de la pasión, ingrediente estrella de la receta junto con el plátano y la piña, es rica en agua y presenta un escaso contenido lipídico. Dada su composición, es una opción interesante para aquellas personas que siguen dietas de adelgazamiento. Tiene grandes cantidades de vitaminas A y C, imprescindibles para el correcto funcionamiento del sistema nervioso. La fruta de la pasión también se conoce con los nombres de granadilla y maracuyá. Es originaria de Brasil y su nombre, el de fruta de la pasión, se debe a que en el siglo XVI los misioneros jesuitas creyeron identificar en la flor símbolos de la pasión de Cristo. También se la llama granadilla debido a la similitud de sus frutos con la granada. El término maracuyá significa «cosa que se toma a sorbos», por lo que se deduce que ya se utilizaba para bebidas. Compartir
- Bizcocho de chocolate | bloghostelero
Bizcocho de chocolate Ingredientes 200 g de chocolate 125 g de azúcar 125 g de harina 100 g de mantequilla 4 huevos 1 sobre de levadura. Preparación Batir las yemas con el azúcar hasta que estén cremosas, añadir harina y la levadura tamizadas, e incorporar 50g de mantequilla fundida y las claras montadas a punto de nieve. Verterlo en un molde previamente enharinado y cocerlo a horno medio durante 50 minutos, aproximadamente. Desmoldarlo y dejarlo enfriar. Fundir el chocolate troceado con el resto de la mantequilla. Presentación: Cubrir el pastel con el chocolate fundido y dejarlo enfriar para que se solidifique. Compartir
- Galletas con pepitas de chocolate | bloghostelero
Galletas con pepitas de chocolate Ingredientes _ 200 gr de harina de trigo _ 150 gr de azúcar _ 30 ml de leche _ 1 cucharadita de vainilla _ 150 gr de mantequilla _ 1 huevo _ 1 pizca de sal _ 1 pizca de bicarbonato _ Media cucharadita de levadura _ Pepitas de chocolate PREPARACIÓN Batimos el huevo, la leche, la vainilla, el azúcar, la sal, la mantequilla y la levadura mezclamos bien. Tamizamos la harina y añadimos junto con el bicarbonato a la mezcla anterior. Nos quedara una masa caldosilla, la metemos en una manga pastelera. En una bandeja de horno pondremos papel Vegetal y sobre este ponemos montoncitos de unos 3 cm y encima de estos pondremos las pepitas de chocolate. Metemos en el horno previamente calentado a 200º y una vez que metamos las galletas bajamos a 180º y las dejamos 15 minutos. Sacamos con cuidado de no quemarnos dejamos enfriar, y ya tenemos listas nuestras galletas para disfrutarlas en familia. Compartir
- Rollo de cerdo especiado con frutas | bloghostelero
Rollo de cerdo especiado con frutas Para el relleno: 125 g de mantequilla 1 manojo de cebolletas, finamente picadas 125 g de pan rallado Ralladura de cáscara de naranja 50 g de pasas de corinto 125 g de orejones troceados 1 cucharadita de cinco especias chinas Sal Pimienta negra Para el rollo de carne: 1.400 g de chuletas de cerdo deshuesadas, con corteza y en 2 trozos de 700 g, cada uno 3 manzanas partidas por la mitad sin corazón y sin pelar Zumo de ½ limón Sal Elaboración Precalentar el horno a 240°. Para el relleno, derretir la mantequilla y dorar las cebolletas. Retirar del fuego y mezclar con los demás ingredientes. Colocar la mitad del relleno en el centro de uno de los dos trozos de carne y cubrir con el otro, para que la parte gruesa de uno coincida con la parte fina del otro. Atar los dos trozos con un cordel fino y poner en una fuente de asado. Sazonar con la sal y el zumo de limón. Meter en el horno 20 minutos, bajar el fuego a 190° y cocer 2 horas y 15 minutos más. Rellenar las manzanas con el resto de la farsa y disponerlas alrededor del asado 10 minutos antes de terminar la cocción. Sacar del horno, retirar el cordel y servir en rodajas acompañadas de las manzanas rellenas. Compartir
- Bocaditos de patata y queso | bloghostelero
Bocaditos de patata y queso Ingredientes (para 4 personas) 100 g de copos de puré de patatas ½ litro de leche 1 cucharada de mantequilla 1 huevo 1 pizca de sal 100 g de queso rallado 1 nuez de mantequilla una pizca de pan rallado Elaboración Precalentar el horno a 250 grados. Verter en un cazo la leche, la sal y la mantequilla y ponerlo a hervir. Cuando arranque el hervor retirar del fuego y añadir de golpe los copos de puré, remover bien y agregar el huevo entero y el queso rallado. Remover de nuevo hasta obtener una masa fina y algo consistente, si es necesario puede aligerarse con un poco de leche caliente, Untar la bandeja con mantequilla y espolvorearla con pan rallado para evitar que los bocaditos se peguen. Poner la masa en una manga pastelera con boquilla ancha y hacer pequeños rosetones sobre la bandeja. Hornear hasta que se doren ligeramente, Compartir
